Todo lo bueno que viene de Alemania


Yo no sé a vosotros, pero a mí hay muchas cosas de Alemania que me tienen totalmente encantado. Esta nación ha tenido mucho que decir en Europa durante siglos, casi se podría decir que desde los anales de la historia, y siempre, por hache o por be, ya fuera por exceso o por defecto, ha ido dejando su huella no sólo en los pueblos que han llegado hasta ella, sino también a los que llegó ella en su expansión.

En la actualidad, Alemania nos suena a Unión Europea, a cerveza, a buenos coches, a poder económico y a un estilo de vida que al parecer debemos envidiar (supongo que no será todo como aparenta y habrá algún lado oscuro, pero en todas las facetas de la vida). Para el resto del continente, hablar de este país es como si habláramos de un hermano mayor, del que debemos aprender, aunque por supuesto también ellos también deben hacer un esfuerzo de aprendizaje de los demás; no es extraño, pues fue una de las primeras naciones que nacieron en los albores de la historia, así que en realidad hay mucho de lo que hablar de ella.

Hace unos años, aquí en España, encontramos que las tierras alemanas eran perfectas para emigrar y buscar una nueva y mejor vida; curiosamente, más de medio siglo después, la historia se repite, y también conocemos de mucha gente que marcha a Alemania en busca de una vida mejor. Así, su población es en gran parte descendencia de emigrantes, aunque de alguna forma estos no llegan a marcar fuertemente con su presencia la sociedad alemana; de hecho, más bien se ven inmersos en ella, olvidando un poco de dónde vienen, o al menos muchas de sus costumbres. ¿De veras se vive tan bien allí que uno no se acuerda más de su país de origen?

Supongo que será más mito que realidad, yo en realidad no tengo ningún interés a marchar a Alemania, pero sí tengo que decir que me gusta disfrutar de algunas de sus cosas aquí en nuestra tierra. Y una de ellas, no la más importante pero sí una de las de mayor importancia, son sus espectaculares mujeres. Cierto que las teutonas suelen ser féminas imponentes, generalmente muy altas, de envergadura fuerte, aunque por supuesto hay de todo, y que eso puede gustar más o menos aquí, acostumbrados por lo general a otro tipo de mujeres. Por eso, a mí me gusta disfrutar de estas turistas, cuando llegan a España mostrando sus estupendos cuerpazos, y dando una nota de color a nuestras costas, sus lugares de vacaciones preferidos.

Qué le vamos a hacer, tengo el mismo gusto que los tipos de hace cincuenta años. Pero puede que ellos no estuvieran tan equivocados...

Comentarios