Alemania: sexo, destape y... ¿qué más?

Ya os he contado como fue mi primer viaje a Alemania, y que tampoco fue el último. Sé que prometí seguí haciendo una crónica sobre todos los que vinieron después, pero antes de hacerlo, quiero compartir con vosotros cómo fue que realicé el segundo, y la serie de interrogantes que surgieron entre mis acompañantes, que fueron los que verdaderamente marcaron el carácter de este otro paseo por tierras alemanas.


No creo que lo haya comentado, pero quiero que sepáis que entre mis amigos no faltan gays y lesbianas, pues me considero un tío de mente abierta y capaz de hacer amistad con cualquiera, sin que su preferencia sexual tenga nada que ver. Pero claro, cuando regresé de mi primera incursión de Alemania con las fotos como un trofeo de mis andanzas por allí, estos colegas homosexuales me preguntaron qué pasaba en aquellos lugares con gente para ellos. ¿Eran unas gentes homófobas, o por el contrario de mente abierta y tolerantes? Con vergüenza, reconocí que ni siquiera se me había ocurrido pensar en ello, la verdad. Así que me dispuse a investigar un poco el tema.

Claro que todo el mundo sabe, intuye o ha oído hablar de lo liberada que es la sociedad alemana en relación al sexo, sobre todo cuando en España vivíamos en un estado de represión sexual importante. Luego nos dio por aventurarnos por aquellos lares, no sólo gracias al boom de la emigración por causas laborales, sino también por saber si realmente aquello era un paraíso de folladores. Los que volvían o escribían no dejaban de insistir en lo bien que se vivía allí, aunque claro, a veces pienso si no sería para consolar a los de aquí y también a ellos mismo, tras haber viajado tantos kilómetros para empezar una nueva vida. Pero como fuera, ¿quién abordaba el tema de la homosexualidad? Nadie quería decir si estas personas también veían la sociedad teutona tan liberada con respecto a este tema, sobre todo porque también hubiera significado algún interés en él, y era algo que no nos podíamos permitir por aquí. Al igual que todas las películas eróticas que traspasaban fronteras, ¿había también un porno lesbianas, por ejemplo, para el deleite de todas las mujeres tortilleras?

No voy mal si entro en este terreno, sobre todo porque recientemente mis amigas boyeras me han llamado la atención sobre un tema interesante. Resulta que durante el régimen nazi, que tanto demonizaba a los homosexuales, las lesbianas no recibían el mismo trato. A estas mujeres no sólo se las soportaba, sino que incluso en algunos círculos eran bien vistas y daba una especie de glamour, claro, siempre en compañía de gente influyente y poderosa, nunca como gente del pueblo. Así que, una vez llegada a la época del destape, y si se volvieron tan liberales con los temas sexuales, ¿no era lógico pensar que el lesbianismo iba a tener un trato de favor? Eso hubiera sido lógico.

Pero en fin, para no hacer demasiado largo todo esto, os diré que los chicos y chicas de la pandi que eran homosexuales no fueron muy amables conmigo, al no saber responder a sus demandas. Y como la información que se da en internet no siempre es fiable, y no conocía a nadie que me pudiera dar unas directrices correctas, decidí jugarme el todo por el todo: le propuse a mis amigos volver a Alemania y hacernos un tour homosexual, contactando con los mochileros con los que había estado la primera vez. Fue un poco lioso y complicado al principio, porque los heteros no se ponían de acuerdo con los homosexuales y viceversa, pero al final llegamos a algún tipo de acuerdo. ¿Quieres saber cómo terminó todo?

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